BLOG

Ser o Estar

por | Dic 21, 2019 | mindfulness | 0 Comentarios

Hace días volvió a mí este pensamiento en una ocasión muy concreta: mientras nadaba y sentía como mi cuerpo se cimbreaba y estiraban cuello, piernas, brazos…Miré entonces a otros nadadores con su ritmo sistemático, rápido, impecable en algunos casos, diría yo, y pensaba si sentiríamos lo mismo en ese momento.

Sin duda, he mantenido el hábito de nadar en los últimos años no por prescripción médica, sino por el placer que me proporciona dedicarme 30 o 40 minutos a la semana sintiendo, todo lo bueno que aporta la natación a mi cuerpo cuando la ejercito, y después, permitiéndome dejar fuera cualquier otra preocupación. Es como una suerte de meditación. Me ayuda a descansar, relajar mi ánimo y rellenar mi espíritu.

A lo largo del día tenemos muchas oportunidades para ejercitar el ser, para estar en contacto con nosotros mismos, centrados, enfocados, aunque quizá también inquietos y fuera de la zona de confort, sin que por ello dejemos de asumir nuestros compromisos y responsabilidades.

Somos como una gota de agua en la inmensidad. Aunque si, en vez de estar, por fuera, atendiendo mecánicamente nuestros compromisos, somos, su efecto tendrá una repercusión que no podemos imaginar en el momento.

Por Alicia González Navarro Consejera en Mindful Insite.